El olivo


Dios lo sabe...
—Necesito aceite —dijo el anciano monje. Y decidió plantar un brote de olivo.
—Señor —oró—. Necesita agua para sus tiernas raíces. Envía lluvias suaves.
—Señor —volvió a rogar el monje—. Mi árbol necesita sol. Has resplandecer su brillo, te lo ruego.
Y el sol dio un destello de oro a las goteantes nubes.
—Ahora, Señor, has que descienda la temperatura para que la escarcha le afirme los tejidos —clamó el monje. Y así, el arbolito brilló con la escarcha. Sin embargo, esa noche murió.
El fraile fue en en busca de otro monje de su congregación, y le contó su extraña experiencia. Este otro le dijo:
—Yo también planté un arbolito y  está desarrollandose bien; pero encomendé mi árbol a Dios. Él sabe más que un hombre como yo lo que verdaderamente necesita. No le puse condiciones. No fijé la forma ni medios. Recé: «Dale lo que necesite. Tormentas, sol, viento, lluvias o heladas. Tú, que creaste el árbol, lo sabes. 

No os angustiéis, pues, diciendo: «¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?», porque los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. Buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:31-33 RV 1995).

Momentos agradables


Son momentos en que siento que estás,
momentos en que me escuchas,
momentos en que me hablas,
momentos en que lloro o rio a tu lado.

Pero más lindo es el momento en que te conocí,
y supe que me amabas.
Agradable momentos y una vida de momentos junto a ti,
es una vida agradable.

Saiclon© - SXC [Salvado por Cristo]
                                        GDSM


Amor Nítido




El amor nítido, sin interferencias, sin fingimiento busca lo bueno para otra persona.
Amor implica sacrificio, implica el pensar en el otro más allá que nosotros estamos llenos de problemas. 
Con el amor no se juega, el amor es un sentimiento agradable que se cultiva y perfecciona practicándolo. ¿Podemos amar?  Desde el momento que hemos conocido el amor, nosotros podemos brindar amor, ¿pero como mostrar algo que no se tiene?  El amor se obtiene, el amor se disfruta y se trasmite.  El amor crece con el fertilizante de tu voluntad para esforzarte y lograr dejar tus cosas por el otro. 
La fuente de amor es Dios mismo, Él es la esencia misma del perfecto e incondicional amor.  Él se dio por amor, para que todo aquel que creyera no se perdiera, más tuviese vida eterna.
Saiclon© - SXC [Salvado por Cristo]
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"Un ángel llora" por Anette Moreno



01 - Complicado
02 - Tu fortuna
03 - Que chevere el amor
04 - Guardián de mi corazón
05 - Bajate de la canoa
06 - Así es la vida
07 - Un ángel llora
08 - Sonrisa al revés
09 - No le digas
10 - Vida lunática
11 - Amor, amor, amor
12 - Tu
13 - Volar libre


Marcela Gandara - El mismo cielo




1. Pensaba En Ti 
2. EL mismo cielo 
3. Contigo quiero caminar 
4. Como rio en primavera 
5. Ven 
6. Mi paraíso 
7. Guía nuestro camino Dueto con Adrian Romero 
8. Valiente y esforzada 
9. Siempre estarás 
10. Lugar de intimidad 
11. Algo nuevo 
12. Cristo eres Tú


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Danilo Montero – Fortaleza


01 - Jesús
02 - Qúan dulce
03 - Padre en Ti
04 - Refréscanos
05 - Fortaleza
06 - Medley de Adoración
07 - Aquí estoy
08 - El que lava mis pies
09 - Haz llover
10 - Es grande
11 - Pausa en la eternidad


Manos que Oran


Las manos de la fotografía del post fueron dibujadas por el famoso pintor alemán Albretch Durer, o Alberto Durero, en homenaje a las de su hermano, quién se sacrificó para que él fuese lo que llegó a ser. La historia, contada por Og Mandino en su libro "Una mejor manera de vivir", a continuación …

“En el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nüremberg, vivía una familia con varios hijos. Para poner en aquella mesa pan para todos, el padre trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de carbón y en cualquier otra cosa que se presentara.

Dos de sus hijos tenían un sueño: Querían dedicarse a la pintura, pero sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a la Academia. Después de muchas noches de conversaciones calladas, los dos hermanos llegaron a un acuerdo. Lanzarían una moneda y el perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios del hermano que ganara. Al terminar los estudios, el ganador pagaría entonces los estudios del que se quedaba en casa, con el dinero procedente de la venta de sus obras. Así, los dos hermanos podrían ser artistas.
Lanzaron la moneda un domingo al salir de la iglesia. Uno de ellos, llamado Albretch Dürer, ganó y se fue a estudiar a Nüremberg.

Entonces el otro hermano, comenzó el peligroso trabajo en las minas, donde permaneció durante cuatro años, pagando los estudios de su hermano, que desde el primer momento causó sensación en la Academia. Los grabados de Albretch, sus tallados y sus óleos, llegaron a ser mucho mejores que los de muchos de sus profesores, y para el momento de su graduación ya había comenzado a ganar considerables sumas con las ventas de sus trabajos.

Cuando el joven artista regresó a su aldea, la familia se reunió para celebrar una cena festiva en su honor. Al finalizar la memorable velada, Albretch se puso de pie en su lugar de honor en la mesa y propuso un brindis por su hermano querido que tanto se había sacrificado por él para hacer sus estudios realidad. Y dijo: Ahora hermano mío, es tu turno. Ahora ya puedes ir a Nüremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de todos tus gastos. Todos los ojos se volvieron hacia el rincón de la mesa que ocupaba el hermano. Pero éste, con el rostro empapado por las lágrimas, se puso de pie y dijo suavemente: No, hermano, no puedo ir a Nüremberg. Es muy tarde para mí. Estos cuatro años de trabajo han destruido mis manos. Cada hueso de mis dedos se ha roto al menos una vez, y la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me ha costado trabajo levantar la copa durante tu brindis. No podría trabajar con delicadas líneas el compás o el pergamino, y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano, para mí ya es tarde. Pero soy feliz de que mis manos deformes hayan servido para que las tuyas hayan cumplido su sueño.

Más de 450 años han pasado desde ese día. Hoy, los grabados, los óleos, las acuarelas, las tallas y demás obras de Albretch Dürer, pueden ser vistos en los museos alrededor del mundo.

Una de las obras más conocida es la que dibujó para rendir homenaje al sacrificio de su hermano: sus manos maltratadas, con las palmas unidas y los dedos apuntando al cielo. Llamó a esta poderosa obra, simplemente, "Manos". Pero el mundo entero abrió de inmediato su corazón a su obra de arte y le puso por nombre "Manos que oran".

La próxima vez que vea una copia de esa creación, mírela bien. Permita que sirva de recordatorio, si es que lo necesita, de que nadie, nunca, ¡triunfa solo!